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agonia romana v3 |
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- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 2019-11-02 | [Acest text ar trebui citit în espanol] |
Las marcas que deja el tiempo
en las caras impotentes son huellas de los delirios que quedan como presentes de una ruta de vivencias y del paso de querencias entregadas al olvido. Aún no me he ido y ya estoy de regreso y tal vez sea por eso que los mares invernales se visten de blanco y negro y los vientos siderales ya no soplan por estos lares. Sigo aquí todavía y es esa la sola razón de acostarme al margen de las cosas. La sangre de las rosas no perfuman ya mis risas y las naves nodrizas ya no se anclan a mis puertos. Sólo quedan los entuertos que no pude resolver. Sólo quedan las paredes de una cámara fría y la resuelta algarabía de saberme ajeno al mundo y de haber vivido tanto, tanto, tanto, tanto, tanto sin tener ni ser ni querer ni nada. Las señas que deja el tiempo en un rostro ya curtido son las huellas de un ayer entregándose al olvido.
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